Don Bosco: un hombre de fe y de trabajo duro que ha inspirado a muchos

 

 

La graduada de Psicología Ruth Karina Tinizaray es la ganadora del “Carta Don Bosco”, iniciativa propuesta por la carrera de Psicología de la Sede Quito con el fin de homenajear al patrono de la UPS y los Salesianos de todo el mundo. Con su relato, Karina conmovió el jurado de profesores contando como ha encontrado la felicidad a través del servicio hacia los demás.

Como comenta la profesora de la carrera Paz Guarderas, con esta iniciativa se pudo evidenciar cuánto conocimiento hay sobre la vida Don Bosco, cuánto amor a su obra y la influencia en la vida personal en los estudiantes participantes. “Nos pareció que a Don Bosco le hubiese gustado que sean las personas jóvenes quienes las escriban. Fue así que, junto a Juan Andrés Granda, representante estudiantil, organizamos el concurso Carta a Don Bosco”, manifestó.

La autora inicia así su carta: 

Querido Padre Bosco:

Con el corazón lleno de alegría empiezo esta carta deseando e imaginando que la recibirás con el mismo agrado y cariño con que recibiste las cartas que tus queridos jóvenes te enviaban y que tú respondías con paternal afecto. Quiero imaginar que has salido a uno de tus viajes en busca de fortuna para cubrir las necesidades de tus queridos hijos del Oratorio, y que por eso no estás al tanto de todas las cosas que han ocurrido desde que partiste a la patria celestial, hace ya 130 años.

LEA AQUÍ LA CARTA COMPLETA

 

 

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“Trabajando con la gente”: experiencia misionera plasmada a través de la academia

 

 

El 30 de enero, en la Sede Quito, se presentó el libro “Trabajando con la gente. Comunicación – acción – participación en comunidades indígenas de los Andes ecuatorianos”, de autoría del P. Javier Herrán, rector de la UPS.

El autor, Ph.D. en Planificación de proyectos de desarrollo rural y gestión sostenible por la Universidad Politécnica de Madrid, narra la experiencia de 25 años de trabajo con la gente de las comunidades andinas, y propone una metodología en base a tres aspectos: comunicación, acción y participación para el desarrollo. El punto de partida de su propuesta es la comunicación radiofónica a través de Radio Mensaje, medio de la comunidad de Cayambe que se transforma en protagonista y portador de las voces de la población.

La investigación propone a la comunicación para el desarrollo como el camino para conseguir el cambio hacia una nueva sociedad equitativa, de dignidad y convivencia, luego de recoger los resultados de las experiencias de la Casa Campesina Cayambe y Radio Mensaje. Los comentarios al libro fueron el José Laso, docente de la Universidad Andina Simón Bolívar; Fernando Garcés y María del Carmen Ramírez, profesor de antropología y directora de la carrera de Comunicación, respectivamente. El Vicerrector de la Sede Quito, José Juncosa, hizo el saludo de bienvenida, felicitó al autor y destacó que “se trata de un libro que es la promesa de la forma de comunicación, de acción y participación de nuestra universidad”, dijo.

  
Garcés resaltó que el texto es la apuesta por el desarrollo basado en la planificación desde abajo hacia arriba como resultado de un diálogo, lucha y construcción colectiva de las acciones de desarrollo. Expresó que el P. Herrán invita a pensar el rol de la academia y la universidad desde una vocación de voz, pensamiento, acción crítica ante una sociedad marcada por la “solitariedad”, en vez de “solidaridad”, por la “descomunización” en vez de “comunalidad” y por la “atomicidad” en vez de “racionalidad”.

Por su parte, Ramírez destacó que en el texto se plantea una comunicación para construir una respuesta del desarrollo humano. “El modelo de comunicación-acción-participación, es una metodología de aprendizaje social, donde planificadores y población comparten conocimientos que se socializan con la comunicación”. Laso, por su parte, contextualizó el trabajo del P. Herrán en la comunidad de Zumbahua y destacó su aporte metodológico como parte del compromiso del Rector de acción para la vida.

El Rector de la UPS manifestó que el libro es el compromiso con el quehacer de la Universidad, del trabajo por los jóvenes y del reconocimiento del otro. Agradeció a la UPS por ser un espacio de práctica y aprendizajes en conjunto con los estudiantes, a la Editorial Abya Yala por producir y difundir saberes de los pueblos, y a la Inspectoría Salesiana por permitirle trabajar con las comunidades indígenas de Zumbahua y Cayambe.

El evento concluyó con la entrega del libro a los asistentes. El brindis estuvo a cargo del P. Francisco Sánchez, Inspector de los Salesianos y Canciller de la UPS, mientras que el grupo de Danza Ecuatoriana de la Sede Quito, bajo la dirección del profesor Jorge Sánchez, cerró con alegría y ritmo esta jornada académica.

 

 

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Juventud salesiana orgullosa de su identidad cultural

 

 

El Aula Magna de la sede Guayaquil fue el escenario donde se realizó el evento cultural denominado “La juventud salesiana, orgullosa de su identidad cultural”, el mismo que permitió a estudiantes de las diversas carreras realizar remembranzas de la vida de escritores y músicos ecuatorianos que han dejado un legado en nuestra sociedad.

 
El evento, organizado por el Centro de Lecto-Escritura Académica (CLEA) de la sede, tuvo como objetivo fortalecer la identidad cultural y sentido de pertinencia en los estudiantes “Siempre los estamos preparando en estos temas de lectoescritura con el ánimo de que transmitan lo que ellos sienten” manifestó Jacinto Vega, docente de la UPS.

 
Durante la actividad, los alumnos realizaron exposiciones acerca de vida y obra de escritores ecuatorianos cuyos poemas fueron musicalizados por compositores nacionales, convirtiéndolos en canciones del repertorio patrio y que fueron interpretadas por los estudiantes salesianos, entre estos tenemos: “Vasija de barro”, “El alma en los labios”, “El aguacate”, “Pasional”, “Invernal”, “Romance de la niña guayaquileña”, entre otras.

 
Asimismo, se efectuaron declamaciones de poemas de la autoría del lírico José María Egas. “Para la realización de este evento se seleccionaron las canciones más representativas del pentagrama nacional y los docentes escogieron a los estudiantes con mayores aptitudes para el canto y la declamación”, expresó Marjorie Salgado, coordinadora del CLEA de la Sede Guayaquil.

De acuerdo a declaraciones de Salgado, previo al evento, los alumnos participantes recibieron explicaciones y charlas motivacionales sobre nuestra identidad como son los valores, las tradiciones, los símbolos, las creencias, fundamentos de nuestras raíces y nacionalidad.

 

 

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P. Javier Herrán, 18 años de Consejero Inspectorial

El Padre Javier Herrán, Rector de la UPS, cumplió su trabajo como Consejero Inspectorial, y cuenta su experiencia con una entrevista en “Salesianos al día”. Inició como consejero con el P. Esteban Ortiz de inspector, trabajando también con el P. Francisco Sánchez, P. Marcelo Farfán y P. Jorge Molina en la misma función.

 

¿Padre Javier, cuál es el papel o rol del consejero inspectorial?

“Como dice la palabra, consejero significa participar en la gestión de la Inspectoría, dando tu criterio, cumpliendo con las tareas para que el Inspector pueda tomar las decisiones que estén más acordes con las necesidades, tanto del hermano como de las actividades, y quehacer de la Inspectoría.”

 

A más de Consejero Inspectorial, ¿Qué otro cargo ha desempeñado?

“Comencé siendo consejero porque era ecónomo de la Inspectoría; por lo cual fui también director de la “Comunidad El Girón” y, evidentemente, me tocaba dirigir el Colegio Spellman, que era parte de la comunidad. Después dejé de ser ecónomo y director, pero seguí siendo consejero. Pasé a ser Director de la comunidad de Yanuncay y, por lo tanto, del Técnico Salesiano. Ahora Rector de la UPS. En ese ejercicio de rectorado, hubo un año (2015) en el cual solo me dediqué a la UPS.  Al final de ese año me designaron Director de la comunidad María Auxiliadora. Actualmente, sigo ejerciendo esa labor y la de rector, terminando mi función de Consejero Inspectorial.”

 

¿Sintió nostalgia al dejar este cargo?

“No, porque primero no es que te apegas a un cargo; intentas servir y aportar con tus criterios. Yo creo que después de 18 años mis criterios no hacían falta, todo el mundo sabe lo que piensa Javier Herrán, sobre las condiciones de la Inspectoría. El mundo de la opción de los pobres, el cómo hacer que los recursos de las obras destinadas a clases sociales un poco más favorecidas puedan tener responsabilidad social con las obras más necesitadas, una igualación de condiciones y oportunidades socioeconómicas.

Entonces ya compartí todo lo que conozco, lo que he aprendido en mis años de desarrollo en las comunidades indígenas, como promotor del Banco Central, como profesional del desarrollo local sostenible.”

 

¿En este tiempo, cuál ha sido el periodo más difícil para la Inspectoría?

“Creo que en 18 años no habido periodos difíciles. No creo que la Inspectoría del Ecuador haya vivido momentos de blanco y negro. Ha vivido momentos de mayor o menor aceleración, pero creo que la línea no ha cambiado. Si se analiza las obras de la Inspectoría en los últimos 50 años, se puede detectar un aumento, una profundización de la línea, pero no un cambio de opción.”

 

¿Qué sectores han sido los más prioritarios para nuestra Inspectoría?

“Desde que en el Capítulo se comenzó hablar de opciones prioritarias, esta Inspectoría redefinió sus prioridades: chicos de la calle, misiones andinas, misiones amazónicas y afro ecuatorianos.”

 

En estos 18 años durante sus puestos de ecónomo y consejero, ¿qué momentos de crisis ha tenido que enfrentar?

“A mí los salesianos me enseñaron a trabajar y vivir del trabajo y ser feliz con la actividad que se realiza, y me han dado la oportunidad de realizarlo. Nunca he tenido aspiraciones de tener mando, siempre me lo han dado. Lo que siempre me han dado es trabajo, dentro de las líneas que me han gustado, o sea no he tenido trabajos que no me hayan gustado.”

 Tal vez, cuando el Inspector me nombró Rector de la UPS, no pensaba que esta propuesta encajara con mis intereses. Yo siempre he sido medio contestatario a cierta visión de la sociedad que justifica la división o la estructura piramidal de la sociedad. Ya por obediencia, y porque el P. Marcelo Farfán me sugirió meditarlo, simplemente me pregunté: “¿La universidad puede ayudar a los indígenas? La repuesta fue clara: sí.

Puede haber muchos otros salesianos u otros laicos trabajando en el oriente, en las misiones indígenas, que tienen expectativas de la universidad, entonces para mí la universidad se volvió un espacio de desarrollo y lo he verificado con alegría. La última grata experiencia es la Residencia Universitaria dirigida por el P. Maffeo: en Quito, cerca de 60 jóvenes, muchos de ellos indígenas, son ayudado por la Universidad con el team de estudio, alimentación y residencia.”

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